Material Educativo - No sustituye evaluación médica

Consumo de Sustancias

Es posible recuperar el control y sanar integralmente

¿Qué es un trastorno por consumo de sustancias?

Es una condición de salud en la que el consumo de alcohol u otras sustancias se vuelve difícil de controlar, pese a que genera daño físico, emocional, familiar o social. Puede manifestarse como: pérdida de control, necesidad creciente (tolerancia), malestar al suspender (abstinencia) y deseo intenso o craving. No es “falta de voluntad”: las sustancias pueden alterar circuitos cerebrales de recompensa, estrés y autocontrol. Con tratamiento, se puede mejorar y recuperar la vida.

Señales para consultar

  • Aumenta la cantidad o la frecuencia (“cada vez necesito más”).

  • Ha intentado bajar o dejarlo y no puede.

  • Craving (ansias intensas) o consumo para calmar ansiedad/tristeza.

  • Problemas en casa, trabajo, estudios o economía por el consumo.

  • Síntomas al suspender: temblor, irritabilidad, insomnio, sudoración, náusea.

  • Ocultar el consumo, mentir, “minimizar” o discutir por el tema

¿Cómo se evalúa?

  • Historia clínica completa: sustancia, cantidad, frecuencia, edad de inicio, recaídas.

  • Patrón y severidad: uso riesgoso vs. trastorno establecido (criterios diagnósticos).

  • Riesgos médicos: hígado, corazón, gastritis, páncreas, infecciones, nutrición.

  • Salud mental (patología dual): ansiedad, depresión, trauma, bipolaridad, psicosis.

  • Entorno y protección: familia, estrés, violencia, empleo, red de apoyo.

Tratamiento del consumo problemático

  • Abordaje integral: médico + psicológico + familiar/social (sin juicio, confidencial).

  • Desintoxicación si existe abstinencia importante. Evitar complicaciones médicas

  • Psicoterapia efectiva: Entrevista Motivacional, Terapia Cognitivo-Conductual y prevención de recaídas.

  • Tratamientos farmacológicos con evidencia: según sustancia adictiva

  • Grupos de apoyo (AA/NA) + acompañamiento continuo.

Señales de alarma

  • Sospecha de sobredosis: desmayo, respiración lenta, color morado, convulsiones.

  • Abstinencia grave: confusión, fiebre, alucinaciones, hipertensión, temblores severos.

  • Psicosis o agitación intensa tras consumo: paranoia, violencia, descontrol.

  • Ideas de suicidio, autolesiones.

Fuentes bibliográficas

Agendar cita